Seguro que alguna vez te has planteado esta cuestión. Una casa vacía parece más pequeña de lo que realmente es.
La respuesta, en realidad, es muy sencilla: se debe a la falta de referencias. A través de la experiencia, el cerebro aprende a calcular la distancia a la que se encuentra un objeto basándose en las diferencias que detecta entre las imágenes que recibe de ambos ojos. Esta habilidad para percibir la distancia se llama "percepción de la profundidad"
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El psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus (1850-1909) explicó el fenómeno con la teoría de los círculos Titchener. Observó que el mismo círculo parece mayor si se rodea de círculos más pequeños, y menor cuando los círculos son más grandes. ¿Por qué ocurre esto? Pues porque percibimos la dimensión en relación con el tamaño de los elementos que nos rodean (tamaño relativo).
La cosa se complica cuando hay que meter en la habitación muebles voluminosos como camas (quién no la quiere grande??), armarios o sofás… Es una decisión importante y difícil de tomar si además tenemos dudas de la capacidad del espacio.
Qué pasa entonces si estás vendiendo tu piso y éste está vacío?
En un 85% de los casos, la persona que ve tu piso tendrá problemas para imaginar sus muebles allí. No tendrá claro cómo distribuir los muebles dentro del espacio, ni si entrarán todas sus pertenencias o será incapaz de estimar si cabe una cama de matrimonio o una individual…
La mejor opción pasa por añadir muebles, es decir, las referencias necesarias que permitan al visitante dimensionar su futura casa. Si a estas referencias combinando diferentes escalas les añadimos la calidez y el estilo necesarios, estaremos creando el escenario adecuado a las posibilidades de la vivienda, es decir, estaremos haciendo Home Staging.
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